En Venezuela casi todo el mundo conoce a alguien que conoce a alguien que la vio. Una mujer alta, vestida de blanco, en una calle sin luz o al borde de una carretera sola. Unos dicen que llora. Otros, que no se le ve la cara. Y casi todos cuentan lo mismo después: la piel erizada y unas ganas enormes de salir corriendo.
Busqué los casos que se han contado en el país. Algunos salieron en la prensa regional, otros los recogieron investigadores del folclor. Y uno me lo contó en persona un chofer que todavía se acuerda de aquella madrugada.
¿Quién es la Sayona?
Es el espanto más famoso del folclor venezolano. Una mujer alta y elegante, de cabello largo y negro, que aparece de noche en lugares solitarios. La leyenda nace en los llanos, viene de la época colonial y dice que castiga a los hombres infieles.
La versión más contada habla de una mujer muy celosa llamada Casilda. Creyó que su esposo tenía un romance con su propia madre, y los mató a los dos. Antes de morir, la madre la maldijo. Desde entonces su alma vaga sin descanso, buscando a los hombres que engañan.
Las versiones coinciden en varias cosas:
- Aparece hermosa, y muestra su verdadera cara cuando ya tiene cerca a su víctima.
- Busca a hombres solos, de noche o de madrugada.
- Lanza un llanto o un grito que eriza la piel.
Mucha gente la confunde con la Llorona, otra mujer de blanco que llora en los caminos.
¿Dónde dicen haber visto a la Sayona en Venezuela?
En casi todo el país. De los llanos a la costa, hay relatos con fecha y con lugar. Algunos son de hace décadas y otros de hace pocos meses, con video incluido. Estos son los casos que pude rastrear.
Barinas, abril de 2025. La noche del miércoles 2 de abril, en la calle Bolívar, entre los sectores 25 de Mayo y La Candelaria, los perros del barrio empezaron a aullar desesperados. Un vecino se despertó y grabó con el celular. Al revisar el video, según reseñaron La Patilla y medios regionales, apareció la figura de una mujer con un vestido largo, entre blanco y transparente, con el cabello frondoso y despeinado. Lo que más inquietó a los vecinos: no se le veía pisar el suelo.
Maracay, julio de 2025. En la avenida Casanova Godoy, unos jóvenes aseguraron haberla visto y grabaron un fragmento que se hizo viral. En los comentarios la gente se dividió: unos juraban que era ella, otros decían que era una broma pesada. Nadie lo pudo confirmar.
Portuguesa, relatos de varias generaciones. La Fundación Empresas Polar recogió testimonios en su colección de mitos y leyendas del estado. Uno cuenta que a Pedro Tovar le salió una mujer alta y elegante. Él la siguió de noche, hablándole, sin que ella contestara, hasta la quebrada de Araure. Allí ella se volteó y él le vio «los colmillos largos y los ojos en candela».
Otro testimonio es de un hombre que volvía a medianoche por la carretera vía San Carlos. Vio a una mujer alta, con un vestido blanco largo, y le habló. Ella se agachó a recoger algo y el cabello se le levantó solo y le tapó toda la cara. Él salió corriendo con un escalofrío y llegó a su casa con fiebre.
Carretera El Tigre – Ciudad Bolívar. Páginas de busólogos y de noticias regionales han compartido el relato de choferes que aseguran haber visto a una mujer vestida de blanco cruzar la vía de madrugada y desaparecer como un celaje.
¿Qué vio un chofer en la vía a Güiria en 1997?
Una mujer vestida de blanco, sola en una parada, llorando a las cinco y pico de la mañana. Cuando se paró como para caminar, él no le pudo ver los ojos. Sintió pánico y arrancó. Me lo contó en persona.
Es un chofer con 22 años en Polar y su propia ruta. Pasó en 1997, en la vía a Güiria, península de Paria, estado Sucre. Salían muy temprano porque la carretera estaba mala y había que aprovecharla. A esa hora no pasaba casi nadie.
Por eso la vio. Una mujer de blanco, sola, en una parada. Llorando.
Ella se paró como para caminar. Y ahí vino lo que él no sabe explicar: no le podía ver los ojos. Y ella seguía llorando, sin parar.
Se le erizó toda la piel. Le entró un escalofrío como nunca había sentido y el pánico le ganó. No se quedó a averiguar. Arrancó y siguió hasta un punto de la Guardia más adelante. En 1997, en esa carretera, no había celular para avisarle a nadie. Hoy hay quien lleva Starlink en el carro justo por eso.
Veintinueve años después, todavía lo cuenta.
¿Qué tienen en común todos estos casos?
Casi siempre es la misma escena: un lugar solo, de noche o de madrugada, una mujer de blanco, la cara que no se deja ver y un miedo que llega antes de entender qué está pasando.
| Lo que cuenta la leyenda | Lo que dicen los testigos |
|---|---|
| Mujer alta vestida de blanco | Barinas, Portuguesa, Güiria y El Tigre: vestido blanco largo |
| Aparece en lugares solos, de noche | Calle sin luz, carretera de madrugada, quebrada a medianoche |
| Esconde su verdadera cara | El pelo que le tapa la cara; los ojos que no se ven |
| Llanto o grito que eriza la piel | La mujer que no paraba de llorar en Güiria |
| Se aparece a hombres solos | Choferes y hombres que volvían solos a casa |
| Los animales la sienten | Los perros aullando en Barinas |
¿Alguien ha denunciado a la Sayona ante las autoridades?
Que yo haya podido encontrar, no. Algunos casos llegaron a la prensa, como el de Barinas, pero no hay denuncias formales ante la policía ni ante la Guardia. La Sayona no se denuncia: se cuenta.
¿Qué le dices a un funcionario a las seis de la mañana? ¿Que viste a una mujer llorando y no le viste los ojos? Por eso estas historias pasan de abuelo a nieto y de chofer a chofer.
¿Qué explica estas apariciones?
No lo sé, y no te voy a inventar una respuesta. Hay explicaciones de este mundo: el cansancio, la oscuridad, una persona real en un mal momento, una broma o un video que engaña. Y hay casos que nadie ha logrado explicar.
Un video borroso de noche puede mostrar casi cualquier cosa. Pero cuando escuchas a alguien describir lo que sintió, entiendes por qué esta leyenda lleva siglos viva.
Yo también salgo a la calle de madrugada cuando trabajo; lo cuento en los mejores horarios para trabajar en Yummy. Y te confieso que después de estas historias, las paradas solas a esa hora no se ven igual.
[AVISO DE CHOFER] Leyenda o no, la regla de carretera es la misma: de madrugada y en una vía sola, no te detengas por alguien al borde del camino si vas solo. En Venezuela hay casos de atracos con señuelo. Sigue hasta el próximo punto de control o pueblo y avisa ahí. Si es una persona en apuros, la ayuda llega más segura.
De cuidarse en la vía también hablé en motorizados y seguridad vial en Venezuela.
¿Tú has visto a la Sayona o algo que no puedas explicar?
Esta es la pregunta que te dejo, y quiero tu opinión de verdad. ¿Crees que la Sayona existe? ¿Qué crees que vio el chofer en la vía a Güiria: una mujer de carne y hueso, el cansancio o algo más?
¿En tu pueblo también la nombran? ¿Te ha pasado algo en la carretera que no sabes explicar?
Cuéntamelo por la página de contacto. Si me das permiso, puedo contar tu historia en una próxima entrega, sin tu nombre si así lo prefieres.
Y si conoces a alguien que maneja de madrugada, mándale esto. Seguro tiene su propia historia.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la Sayona?
¿Cuál es el origen de la leyenda de la Sayona?
¿La Sayona es una historia real?
¿Qué diferencia hay entre la Sayona y la Llorona?
¿Dónde dicen que aparece la Sayona en Venezuela?
¿Qué hacer si ves a alguien en la carretera de madrugada?
Escrito por Manny — conductor activo de Yummy Rides en Puerto La Cruz, con carro propio.
Llevo meses manejando aquí y grabo lo que aprendo en mi canal Dinero Pasivo (+31.000 vistas). Todo lo que leo aquí lo escribo yo, desde el asiento del conductor, con mis números reales.